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Cómo enseñar a un perro a hacer sus necesidades en el papel

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Aprende a enseñar a tu perro para que haga sus necesidades en la calle sin causarle ningún tipo de trauma o complejo.

Todos los cachorros son y nos parecen adorables. Es un momento de gran alegría el adoptar a nuestra pequeña mascota. Ésta nos traerá grandes satisfacciones, pero también el adoptarla conlleva una gran responsabil >

Para que nuestro nuevo miembro de la familia sea un perfecto can necesitamos darle la mejor educación posible. De nosotros dependerá que el perro sea lo más adorable que pueda, tanto con los demás, como en nuestro hogar.

En lo primero que debemos educar a nuestro can al llegar a nuestra casa es a hacer sus necesidades en el lugar adecuado para, más adelante, enseñarle a hacerlas en la calle. Esta es una tarea muy importante, no solamente para nosotros, sino también para el animal. A los perros no les gusta dormir en el mismo lugar donde hacen pis o de vientre, por lo tanto, mientras antes aprendan a hacerlo fuera de casa más feliz será nuestra mascota.

Desarrollo del perro: a qué edad debe aprender a controlar sus necesidades

Todo cachorro normal estará junto a su madre durante, mínimo, las primeras 8 semanas de vida. A partir de este periodo puede que la misma perra deje a los perritos de lado y les ayude a ser más independientes, ya que ya tienen el olfato, el oído y la vista desarrollados, en este mismo orden.

Si somos los criadores de los cachorros podemos enseñarles a hacer pis en un lugar concreto desde su nacimiento, por ejemplo en un papel de periódico o pañales especiales para cachorros que se colocan en el suelo.

Si colocamos estos soportes siempre en el mismo lugar y les enseñamos los perritos a acostumbrarse a ello desde el inicio de su vida, le será mucho más fácil asociar el hacer pis en un lugar concreto y no en cualquier lugar de la habitación o espacio en el que se encuentre. Si no tenemos la suerte de que el criador le enseñase a nuestro cachorro a hacer sus necesidades desde el principio de su vida, es tarea nuestra hacerlo en el mismo momento de adquirir nuestra mascota.

Normalmente, podemos adoptar un cachorro a partir de los 2 o los 3 meses dependiendo del momento en el que el propietario quiera separarlo de la madre. Pero también podemos adoptarlos cuando ya son más mayores. No obstante, la edad no es una excusa para darle la educación a nuestro can de dónde hacer sus necesidades. Estos animales son increíblemente inteligentes y, si lo hacemos del modo adecuado, aprenderán a hacer sus necesidades fuera de casa antes de lo que nos imaginamos.

Papel de periódico o pañales especiales pueden ser nuestros mejores aliados en los primeros meses

Antes de los seis meses es comprensible que nuestro cachorro tenga algún accidente, puesto que cuando son pequeños deben hacer sus necesidades más a menudo y aún no tienen un control concreto de su esfínter.

Cómo educar a tu perro: que sepa cuándo debe hacer sus necesidades

Desde el primer momento en que el perro llega a nuestro hogar debemos dedicar un lugar concreto de la casa donde él podrá hacer sus necesidades.

Cuando el can es joven debe hacer pis más frecuentemente que cuando es adulto. Si ya tiene todas las vacunas, quizás aun no sea capaz de controlar sus necesidades y se hará pis en cualquier lugar de la casa antes de que llegue el momento de salir a la calle.

Por eso es muy importante que cuando le veamos hacer sus necesidades en casa, solo en el momento en el que lo está haciendo, le digamos una frase corta e imperativa como 'no' que él asociará con que está haciendo algo mal. Además podemos cogerlo y llevarlo al pañal o al papel de periódico que tenemos en el suelo para que asocie el hecho de hacer pis con hacerlo en este especifico lugar.

Si continua haciendo sus necesidades sobre el papel tenemos que felicitarle con palabras reconfortantes y con un tono de voz dulce y amigable, para que pueda asociarlo con que está haciendo algo bien. Este es un gran incentivo, ya que lo que más adoran los perros es hacer felices a sus amos. Así que nuestras dulces palabras y caricias son la mejor recompensa.

Mientras hace sus necesidades en casa, y cuando es un cachorro, debemos prestarle la máxima atención posible a nuestro perro. No solo porque no pueda hacerse daño o romper algo, sino porque debemos vigilar que no haga sus necesidades fuera del lugar señalado.

Si le reñimos en el momento en el que está haciendo pis fuera del panal o el papel de periódico la enseñanza es mucho más efectiva que si lo hacemos después de que lo haya hecho.

Es muy importante que siempre tenga libre acceso a la zona de hacer sus necesidades cuando está aprendiendo. Una vez ya sepa controlar su esfínter e ir siempre a hacer de vientre en el mismo sitio (y cuando tenga todas las vacunas necesarias para poder salir a la calle) será el momento de ensenarle a hacerlo fuera de casa.

Esto no será tampoco fácil. Puede que el primer día que lo saquemos a pasear se dedique a oler, o incluso comer, todo lo que se encuentre por el camino o bien no quiera andar. Cuando sepamos como caminar con él con la correa por la calle es el momento de enseñarle a hacer sus necesidades fuera de casa. El olor que desprende el pis de los otros perros para marcar su territorio será un incentivo para el perro a hacer sus necesidades en la calle también.

No obstante, a veces no es tan fácil. Si tu cachorro está acostumbrado a hacer sus necesidades sobre un pañal o un papel de periódico podemos llevarlo con nosotros a la calle y ponerlo en el suelo. También podemos repetirle la misma palabra cuando hace pis, por ejemplo en casa, y repetírsela en la calle para que entienda que es aquí donde debe hacer sus necesidades. En este caso le diremos 'pipi' para que haga pis y, si lo hace, le reconfortaremos diciéndole las palabras de apoyo como 'muy bien' e incluso podemos acariciarle el lomo un par de veces.

A los seis meses de edad los perros son capaces de controlar su esfínter si están bien enseñados

Cuando salgamos a pasear con él debemos dedicarle entre 15 y 30 minutos al paseo. Es conveniente dejar al perro oler lo máximo posible. El olfato es su sentido más desarrollado y una gran fuente de estímulos para nuestro can. Conocerá así el territorio y, además, olerá a los perros que han estado en el mismo lugar que él. Este será un gran apoyo para el aprendizaje de hacer sus necesidades en la calle. Por lo tanto, debemos ser pacientes y vigilar que mientras huele el suelo no se come nada por el camino, puesto que este es un vicio muy común en nuestros cachorros.

Como hemos mencionado, cuando el perro pasa de los seis meses de edad es capaz de controlar su esfínter si está bien enseñado y solo con salir a la calle tres veces al día será suficiente para él para no tener la necesidad de salir a la calle más veces (a no ser que esté enfermo del estomago o tenga diarrea, entonces podremos salir con él todo lo que necesite o perdonarle por hacer sus necesidades en el hogar, puesto que seguramente no es porque quiera voluntariamente sino por la enfermedad).

Problemas y soluciones

Nuestro can es un animal muy inteligente. No obstante, no será tarea fácil el enseñarle a hacer sus necesidades fuera de casa. Bajo ningún concepto debemos desanimarnos ni perder los nervios. Gritarle a un cachorro o pegarle no le hará aprender más deprisa, sino que creerá que el hecho de hacer sus necesidades es lo que nos hace perder las formas y no que las esté haciendo en un lugar el cual no es el adecuado.

Cada día son más los educadores de perros que prefieren el enseñamiento con recompensa al que con castigo con cachorros y perros adultos.

Está demostrado que nuestra mascota responderá mucho mejor a nuestras ordenes o enseñanzas si lo hacemos desde un modo positivo que si le castigamos al equivocarse, ya que pueden no llegar a entender el ejercicio correctamente porque no entienden la situación.

Por lo tanto, siempre recompensaremos tanto afectivamente como con comida especial para canes todo comportamiento positivo que este teniendo nuestro cachorro. Cuando haga algo que no es lo que esperábamos le diremos la palabra que hemos seleccionado (como por ejemplo un 'no' seco y estridente) que el animal lo asociara con el 'he hecho algo mal y mi dueño estará enfadado'.

Lo que también podemos hacer cuando el perrito hace sus necesidades dentro de casa o fuera del lugar específico es cogerlo, llevarlo al lugar donde debería haberlo hecho (siempre sin hacerle daño) y reaccionar como si estuviésemos molestos con él, es decir, evitarle. Los perros son animales de camada y no les gusta nada estar solos o que se les aparte del grupo. Tú, como dueño, eres el líder de su camada, o deberías serlo para él siempre, e intentara satisfacerte en todo momento.

Al evitarle probará con todos los medios posibles que le hagamos caso: subiéndosenos a las piernas, ladrando o lloriqueando o incluso corriendo por la habitación para captar nuestra atención.

Para evitar un comportamiento todavía peor del can, a veces, incluso podemos abandonar la habitación donde nos encontramos con él durante un corto período de tiempo (no lo ignores todo el día, puesto que le harías sufrir demasiado). Como son tan listos, así se darán cuenta de que estamos enfadados con el por su comportamiento y seguramente, en el futuro, no lo vuelva a repetir.

La repetición, la plena atención al perro cuando es cachorro y la constancia son muy importante para lograr nuestro objetivo

Recordad que los perros, debido a su inteligencia, saben cuando un dueño es fuerte emocionalmente y cuando no. Los canes buscan como líderes de la manada a la persona anímicamente más fuerte y si ve que nadie lo es lo suficientemente en el hogar, se creerán ellos mismos los líderes de la familia. Esto puede sonar humorístico o simpático, pero, sin embargo, no lo es. Si el perro se convierte en el único rey de la casa campará a sus anchas y hará siempre lo que le venga en gana, lo que nos causara muchos problemas en el futuro: como encontrarnos sus necesidades por toda la casa, incluso en el sofá o la cama, que muerda muebles o rompa cojines, que ladre en exceso y una infinidad de problemas que puede traer un perro mal educado. De todos modos, no tenemos tampoco que pasarnos al lado opuesto y ser demasiado estrictos con nuestro perro.

Así pues, el mejor modo de enseñar a nuestro perro a hacer sus necesidades fuera de casa es a través de la repetición, la plena atención al perro cuando es cachorro y la constancia, nunca aceptar que rompa las reglas. En cuanto el can vea que no aceptaremos más sus necesidades en casa y se sienta cómodo de hacerlas en la calle seguramente ya no querrá hacerlas en el hogar nunca más y se sienta mucho más cómodo haciéndolo fuera como los demás perros.

Enseñar a un perro a hacer sus necesidades en el lugar correcto

Los perros heredaron de sus ancestros —los lobos— la costumbre de orinar y defecar fuera de sus madrigueras, en este caso de sus camas. El motivo principal de esta conducta es mantener limpio su lugar para que los depredadores no los detecten por el olor. Asimismo, también es una forma de mantener el espacio libre de parásitos.

De todas formas, salvo que su madre haya tenido la oportunidad de enseñarle a fondo esta cuestión, deberás ser tú quien con paciencia y dedicación le explique a tu mascota que sus necesidades básicas no pueden hacerse en cualquier lado.

Como el cachorrono podrá salir a la calle hasta que haya completado su plan de vacunación, hay ciertos cuidados especiales que deberás considerar para enseñar a un perro a hacer sus necesidades sobre un papel de periódico o un material similar.

«Enseñar a un perro a hacer sus necesidades en un papel de periódico es una tarea en la que deberás invertir tiempo, paciencia y sobre todo mucho amor»

Consejos para enseñar a un perro a hacer pis y caca sobre un papel

Primero y principal, elige cuál va a ser el lugar designado para instalar a tu mascota. Allí deberás poner su cama, sus juguetes y los cuencos de agua y comida. Además, tendrás que cubrir una zona del piso con papel y llevar allí al cachorro cuando dé señales de que tiene ganas de hacer pis o caca.

Una vez que haga sus necesidades en el lugar indicado, que siempre debe ser el mismo, has de felicitarlo con palabras cariñosas y caricias. Incluso podrías darle alguna golosina permitida para perros bebés.

Recuerda que el refuerzo positivo siempre es una buena opción para corregir y mejorar la conducta de un perro. Por el contrario, desestima los castigos, porque nunca te llevarán a buen puerto. Así, solo lograrás que el animal se asuste o se traumatice, e incluso que empiece a orinar o defecar en cualquier sitio.

El método del papel de periódico para enseñar a los cachorros a hacer sus necesidades

Este método consiste en colocar papeles de periódico en la zona dónde que queremos que nuestro perro haga sus necesidades.

Pon los periódicos lejos del lugar donde duerme, así como de su comida y su agua y mantente alerta, sobre todo por la mañana o unos 10-20 minutos después de comer, ya que son momentos en que el cachorro tendrá ganas de hacerlo. Si ves que da vueltas olfateando el suelo, seguramente está buscando el lugar adecuado. Distráelo con una llamada, cógelo y llévalo rápidamente a los papeles.

Si orina o defeca en ellos, felicítalo con alegría.

Si tu cachorro ya tiene elegido un lugar habitual para dejar sus deposiciones, comienza poniendo ahí los periódicos. Cuando logres que haga sus necesidades en los papeles, podrás ir moviéndolos unos centímetros hasta llegar al sitio que tú desees utilizar como zona de evacuación. Al ser poco espacio de cada vez, el cachorro no se dará cuenta y se irá desplazando sin mayores problemas.

Paciencia y observación, pilares fundamentales para adiestrar a un perro

Siempre has de tener presente que lograr que tu pequeño amigo haga siempre sus necesidades donde tú le indicas no sucederá de un día para otro. Los cachorros aprenden muy lentamente, y hasta la raza puede variar este factor, entonces, debes ser persistente y paciente.

Tienes que prestar mucha atención a los momentos más habituales en los que orinan y defecan los cachorros para poder llevarlos con tiempo al sitio adecuado. Esto suele suceder en las siguientes circunstancias:

  • Cuando se despiertan.
  • Luego de alimentarse.
  • Después de jugar.
  • Si se alteran o se ponen nerviosos ante determinadas situaciones.

En última instancia, considera que un cachorro de 2 meses puede pasar hasta 3 o 4 horas sin hacer sus necesidades. Este período se va extendiendo a medida que crecen. Además, cuando los perros tienen ganas de defecar, suelen dar vueltas olisqueando el piso, como si buscaran algo.

Del papel al paseo, siempre paso a paso

A medida que pasan los días, verás que tu dedicación da frutos y que el cachorro irá entendiendo que debe orinar y defecar solo en el sitio que tú le indicas. No dudes en consultar al veterinario ante cualquier duda que te surja al respecto.

Como una opción al tradicional papel de periódico, ten en cuenta que en las tiendas de mascotas se pueden adquirir unos paños impregnados de determinado olor, que facilitan que el cachorro escoja ese elemento para hacer sus necesidades.

Cuando el perrito ya está habilitado para empezar con sus primeros paseos, deberá ir acostumbrándose paulatinamente a la nueva rutina hasta asimilar que el pis y la caca debe hacerlos fuera de la casa.

No obstante, ese es un tema que tendrás que evaluar llegado el momento. Mientras tanto, paciencia, persistencia y muchas dosis de cariño lograrán que tu cachorro aprenda a hacer sus necesidades sobre un papel de periódico más temprano que tarde.

Enseñarle en casa

Lograr que haga pis en un determinado rincón puede llevar tiempo, pero no tanto como en un principio podríamos pensar. Toma nota de estos consejos y ya verás como más pronto que tarde tu amigo sabe a dónde debe de ir siempre que tenga que ir al baño:

  1. Pon una toalla higiénica en un sitio donde la familia no haga mucha vida.
  2. Lleva a tu peludo allí después de comer, y cada vez que lo veas oliendo mucho el suelo y dando vueltas alrededor de un espacio reducido, como si buscase algo.
  3. Si hace sus necesidades en la toalla higiénica, dale un premio. Si no, no pasa nada. Puedes mojarla -a la toalla- con un poco de pis para que sepa que es ahí donde debe de orinar.
  4. Si ves que le cuesta, pulveriza la toalla higiénica con un atrayente de micciones. Esto le ayudará.

Enseñarle en la calle

Enseñar a un perro a hacer sus necesidades fuera de casa es una tarea que puede ser algo más fácil que la anterior. Para ello, tenemos que fijarnos en el comportamiento del animal, y sacarlo fuera cada vez que lo veamos dando vueltas con la nariz casi pegada al suelo. Pero no tenemos que sacarlo a que orine y ya está, sino que lo más recomendable es ir a dar un paseo y premiarlo cada vez que haga sus necesidades.

Así, con el tiempo, él mismo nos dirá cuándo tiene necesidad de hacer pis, colocándose justo delante de la puerta.

Con paciencia y constancia, todo es posible 😉 .

¿Funcionan las toallitas empapadoras para adiestrar a mi perro en la evacuación?

Sí, funcionan. Se trata de unas toallitas impregnadas de un producto cuyo olor incita al cachorro a elegirlas como lugar de deposición. Son eficaces desde el primer momento, mientras que los periódicos necesitan pasar una fase de adaptación. Está en tu mano decidir si prefieres las toallitas o los papeles de periódico, ya que una vez que el cachorro identifica los papeles como lugar adecuado, la efectividad es similar.

¿Cuándo podrá mi cachorro hacer sus necesidades en la calle?

Una vez que vacunes a tu cachorro, podrás sacarlo al exterior. Hazlo unos 10 minutos después de comer y si orina o defeca fuera, premia su hazaña. Al principio, llévalo de paseo unas 6 veces al día, disminuyendo paulatinamente el número de salidas.

No olvides recoger los excrementos con una bolsa y tirarlos a la basura. Dejarlos por ahí, además de desagradable, resulta antihigiénico e insalubre. Seguro que a ti no te gusta pisar el césped cuando lo ves lleno de excrementos, ni dejarías a tus niños correr por esos lugares. Pon tu granito de arena para que eso no suceda.

Si tu cachorro aguanta durante el paseo sin hacer sus necesidades y nada más volver a casa lo hace, se debe a que considera que su lugar de evacuación está ahí. Cuando sale fuera, aguanta las ganas hasta llegar al lugar aprendido: dentro de la casa. No te preocupes, es fácil de solucionar.

Para que el perro modifique su elección de lugar, podemos salir de paseo y después de un rato volver a casa. Tu compañero, que estaba aguantando, regresa feliz para poder hacer sus necesidades. Pero al llegar a la puerta, nos giramos y continuamos el paseo. Repite esta mecánica al cabo de un rato. El perro no podrá aguantarse, está a punto de llegar a su lugar elegido, así que hará sus necesidades. Felicítalo y prémialo, con golosinas o caricias.

Sobra decir que si no lo hace en el lugar correcto, intentaremos cortar el acto llamando su atención, trasladándolo inmediatamente al lugar elegido.

Y recuerda: Restregar el hocico del perro en sus deposiciones es un acto antihigiénico, ineficaz y a veces traumático. No lo hagas nunca.

Mi perro es adulto y hace sus necesidades en casa

Si tu perro lleva contigo desde cachorro y comienza a hacerse sus necesidades en casa ahora, tal vez tenga algún problema que debas tratar. Consulta a tu veterinario.

Si acabas de adoptarlo o traerlo a casa, comienza una rutina de salidas frecuentes (al menos 6) en el mismo horario. Una vez que haga sus necesidades fuera, felicítalo, prémialo y refuerza esta acción. Continúa el paseo un rato, para que el perro olfatee tranquilamente y disfrute de la salida. De otra manera, podría identificar el momento de la evacuación con el fin de la salida y comenzar a aguantarse.

Los perros suelen tener ganas por la mañana, después de comer o tras una actividad física intensa. Tenlo en cuenta para salir en esos momentos.

Un perro de dos meses puede aguantar 3-4 horas sin hacer sus necesidades. Este tiempo de control voluntario aumenta al crecer el perro. Averigua cuánto aguanta tu perro para sacarlo antes de que llegue a su límite.

Sácalo al menos tres veces al día. Los perros necesitan correr y respirar aire libre, olfatear rastros, perseguir pelotas… Haz de los paseos un momento de diversión y relax.

Si tras unos 2-3 meses de intentos no observas progresos, acude a un profesional.

¿Existe alguna causa que pueda inducir a mi perro a orinar en un sitio inadecuado?

Hay una serie de casos que pueden hacer que tu perro orine en casa:

Mi perro orina para marcar. El marcaje es habitual en un perro macho, sobre todo si hay una hembra en casa. Las cantidades de orina son pequeñas y puede funcionar un estímulo de aversión (si cogemos al perro in fraganti) y la limpieza del lugar en el acto.

Mi perro orina por sumisión. Al entrar el dueño en la casa, el perro orina como parte de la secuencia de saludo, independientemente del sexo del animal. El halago refuerza el comportamiento. Debemos contracondicionarlo, enseñando al perro a sentarse, no a echarse, ya que el tumbado es una acción que implica sumisión y potencia el problema. Debe permanecer sentado hasta que disminuya su excitación.

Mi perro orina por excitación. El juego, ruido, etc pueden excitar al perro y hacer que orine. El tratamiento es el mismo que en la sumisión, pero aquí el perro puede permanecer tumbado.

Mii perro orina por miedo. Puede estar asociado a una fobia o a que el dueño aplica castigos exagerados. Nunca tratar con castigos, ya que agrava la situación. En caso de fobia, deberás tratarla.

Mi perro orina porque padece ansiedad por separación. Los perros son muy sociables y muestran desagrado ante la separación de su dueño, pudiendo hacer sus necesidades en ausencia de éste. Para evitarlo, funcionar agotar al perro antes de efectuar una salida larga. De todas maneras, debes tratar el problema de ansiedad.

¿Cómo elimino el olor a orina de mi casa?

El olor de la orina es muy fuerte y conviene eliminarlo cuanto antes. Ten en cuenta que su olfato es más potente que el nuestro y podrán detectar su rastro aún cuando nosotros no lo hagamos ya, identificando ese lugar como adecuado para volver a hacer sus necesidades.

No utilices productos con lejía o amoníaco, ya que al ser su olor similar al de la orina, agravarán o provocarán un problema.

Existen productos en el mercado para eliminar el olor de la orina. Pide que te recomienden uno de calidad.

Una combinación de vinagre con bicarbonato de sodio es muy efectiva, ya que actúa sobre los componentes ácidos y alcalinos de la orina.

También es efectiva una combinación de agua con vinagre o limón con aclarado posterior. En el caso del limón, dejará un agradable olor a limpio.

Conclusiones

    Utiliza papeles de periódico o toallitas empapadoras para habituar a tu cachorro a utilizar el lugar determinado por tí.

Una vez esté vacunado y acostumbrado al periódico, comienza a efectuar salidas frecuentes con él.

Si hace sus necesidades al regresar a casa, utiliza la técnica de volver hasta la puerta y girarte para continuar el paseo, repitiendo esta mecánica hasta que tu perro evacúe fuera.

Premia y refuerza los aciertos

No emplees el castigo, es traumático y contraproducente.

Nunca, nunca, nunca, restriegues su hocico contra sus necesidades. Este método resulta insalubre y es poco respetuoso con tu amigo.

Si es un perro adulto que evacuaba fuera, consulta a tu veterinario.

Si es un perro adoptado o que acaba de llegar a tu casa, comienza con salidas frecuentes.

Sácalo por la mañana, tras las comidas o después de una actividad física intensa.

Salid al menos tres veces al día y disfrutad de los paseos.

No limpies con lejía ni amoníaco.

Existen productos en el mercado para eliminar los olores de orina.

El agua con vinagre o con limón es un producto muy efectivo en la eliminación de olores.

El perro puede orinar por marcaje, sumisión, excitación, miedo o ansiedad por separación. Estudia estos casos para tratarlos de la manera más adecuada.

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